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Garajes y trasteros: cámaras, mandos y matrículas

5 min de lecturaGUÍAS PRÁCTICAS

Un viernes por la tarde, un vecino aparece en el despacho con el parachoques abollado. «Ha sido en el garaje. Hay una cámara, quiero ver la grabación.» Ese mismo día, otro propietario pregunta por qué el listado de mandos que ha visto el conserje lleva el nombre de todos los vecinos.

El garaje y los trasteros son la zona de la comunidad donde más datos personales se acumulan sin que nadie lo piense: imágenes, matrículas, mandos, llaves, listados de plazas. La regla general es sencilla: se puede tratar lo que haga falta para la seguridad y el control de accesos, y no más. Veamos cómo se aplica en cada caso.

Cámaras en el garaje

Las imágenes de personas son datos personales, de modo que la videovigilancia del garaje se rige por el RGPD y por el artículo 22 de la LOPDGDD (se abre en una ventana nueva). Tres reglas prácticas:

  • Finalidad de seguridad. La cámara protege personas, vehículos e instalaciones. No sirve para vigilar la conducta de los vecinos ni para fiscalizar quién entra y sale a qué hora.
  • Cartel y información. Debe haber un dispositivo informativo en lugar visible, con la existencia del tratamiento, el responsable y cómo ejercer los derechos, y el resto de la información a disposición de quien la pida.
  • Conservación limitada. Las imágenes se suprimen como máximo en un mes desde su captación, salvo que deban conservarse para acreditar un hecho que atente contra personas, bienes o instalaciones.

Los requisitos completos están en nuestro artículo sobre cámaras en comunidades. Y si el enfoque de una cámara capta la calle, la rampa de acceso de otra finca o una plaza privada ajena, deberá reencuadrarse o enmascararse: solo es admisible captar la vía pública en la medida imprescindible.

Cuando un vecino pide ver la grabación

Un golpe en el garaje es la ocasión más habitual. El vecino ejerce su derecho de acceso, pero el RGPD establece que ese derecho no debe afectar negativamente a los derechos de terceros. Si en la imagen aparecen otras personas, hay que valorar cómo entregarlas.

Según el caso, caben varias salidas: facilitar las imágenes con otras personas pixeladas, ofrecer un visionado en presencia del administrador o remitir el material a la aseguradora o a las fuerzas de seguridad si se denuncia. Lo que no procede es colgar el vídeo en un grupo o reenviarlo sin control. Más sobre este supuesto.

Mandos, llaves y listados

Un mando de garaje no es un dato personal por sí mismo; la lista que asocia cada mando a un nombre y a una plaza sí lo es. Esa lista es útil para dar de baja un mando perdido o saber quién tiene qué, así que tiene una finalidad legítima. La clave es limitarla:

  • Guárdela el administrador, no el conserje ni cualquier vecino.
  • Incluya solo lo necesario: vivienda, plaza y número de mando, no teléfono ni DNI si no hacen falta.
  • No la exponga en el tablón ni en grupos de mensajería.
  • Actualícela cuando cambie el propietario o el inquilino y dé de baja los mandos antiguos.

Lo mismo vale para las llaves de trasteros. Un registro de quién tiene llave de cada trastero puede ser razonable, pero ni debe publicarse ni usarse para otra cosa. Control de accesos con tarjetas y llaves.

Lectura de matrículas

La matrícula identifica a un vehículo y, a través de él, puede llegar a identificar a su titular. Cuando se asocia a una persona concreta, se trata como dato personal. Los sistemas de lectura automática de matrículas son más intrusivos que una cámara convencional, porque permiten registrar cada entrada y salida de cada coche.

Por eso la pregunta no es si se puede, sino si es proporcionado, y eso se valora caso a caso. A nuestro juicio, en un garaje de veinte plazas, un mando y una cámara suelen cumplir la misma finalidad con menos intromisión. Si aun así se opta por un sistema de lectura, conviene documentar por qué, limitar quién accede a los registros, fijar un plazo de conservación corto y valorar si hace falta una evaluación de impacto.

Trasteros y zonas comunes anexas

Los trasteros plantean dos cuestiones. La primera, el registro de accesos: cámaras en el pasillo, sí, con la misma regla de finalidad y cartel; cámaras que apunten dentro de un trastero, no. La segunda, los datos de quienes alquilan o ceden plazas y trasteros a personas que no viven en el edificio: se tratan para gestionar el contrato y se informan como cualquier otro dato. No hay que pedir más de lo necesario para el cobro y el control del acceso.

Un ejemplo para ordenar ideas

Imagine un garaje de treinta plazas, una cámara en la entrada y otra en el fondo, y un listado de mandos en una carpeta del conserje. Revisarlo llevaría cuatro pasos: comprobar el cartel, mirar hasta cuándo se guardan las imágenes, mover el listado a manos del administrador con solo vivienda, plaza y número de mando, y reencuadrar la cámara que apunta a la acera. Ninguno cuesta mucho; lo caro es que un vecino lo pregunte antes de que usted lo haya hecho.

Quién es quién

La responsable del tratamiento es la comunidad. Si una empresa instala, mantiene o monitoriza las cámaras y puede ver las imágenes, actúa como encargada y necesita contrato (artículo 28 del RGPD). Si no ve las imágenes y solo instala el aparato, la cuestión es distinta: depende de su acceso real. Cuánto tiempo guardar las grabaciones.

En resumen

  • La cámara del garaje es para seguridad, con cartel visible y conservación máxima de un mes en general.
  • La lista de mandos y llaves existe para gestionarlos: pocos datos, pocas manos, ninguna publicidad.
  • Una lectura de matrículas hay que poder justificarla como proporcionada; en garajes pequeños, a nuestro juicio, suele sobrar.
  • Antes de entregar imágenes a un vecino, valore los derechos de las demás personas que salen.

Si en alguna de sus comunidades el garaje funciona «como siempre», el siguiente paso es revisar qué cámaras, listados y mandos hay y si están documentados.

Artículo publicado el 29 de octubre de 2026. Es información general, no asesoramiento sobre un caso concreto, y la normativa cambia: antes de tomar una decisión a partir de lo que aquí se dice, consúltenos.

Recurso gratuito: el checklist RGPD de una comunidad en 10 puntos, para repasar cada comunidad que gestiona.

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